miércoles, 19 de agosto de 2009

De a una




Un amigo nuestro iba caminando al atardecer por una playa mejicana desértica. Mientras caminaba, divisó a otro hombre a lo lejos. Al acercarse, notó que el lugareño se agachaba constantemente, recogía algo y lo arrojaba al agua. Una y otra vez lanzaba cosas al océano.

Cuando nuestro amigo se acercó más todavía, vio que el hombre recogía estrellas de mar que se habían lavado en la playa y, una por vez, las iba devolviendo al agua.

Nuestro amigo se sintió confundido. Se acercó y dijo:

-Buenas noches, amigo. Me pregunto qué está haciendo.

-Devuelvo estas estrellas de mar al océano. Ve, en este momento, la marea está baja y todas estas estrellas quedaron en la costa. Si no las echo nuevamente al mar, se mueren aquí por falta de oxígeno.

-Ya entiendo –respondió mi amigo-, pero ha de haber miles de estrellas de mar en esta playa. Es imposible agarrarlas a todas. Son demasiadas. Además, seguramente esto pasa en cientos de playas a lo largo de toda esta costa. ¿No se da cuenta de que no cambia nada?

El lugareño sonrió, se agachó, levantó otra estrella de mar para arrojarla de nuevo al mar y respondió:

-¡Para ésta sí cambió algo!

Jack Canfield y Mark V. Hansen

Amor: la fuerza creadora por excelencia

Un profesor universitario envió a sus alumnos de sociología a las villas miserias de Baltimore para estudiar doscientos casos de varones adolescentes. Les pidió que escribieran una evaluación del futuro de cada chico. En todos los casos, los estudiantes escribieron: “No tiene ninguna posibilidad”. Veinticinco años más tarde, otro profesor de sociología se encontró con el estudio anterior. Envió a sus alumnos a que hicieran un seguimiento del proyecto para ver qué les había pasado a aquellos chicos. Exceptuando a veinte de ellos que se habían ido o habían muerto, los estudiantes descubrieron que casi todos los restantes habían logrado un éxito más que modesto como abogados, médicos y hombres de negocios.
El profesor se quedó pasmado y decidió seguir adelante con el tema. Por suerte, todos los hombres estaban en la zona y pudo hablar con cada uno de ellos. “¿Cómo explica su éxito?”, les preguntaba. En todos los casos, la respuesta cargada de sentimiento, fue “Hubo una maestra”.
La maestra todavía vivía, de modo que la buscó y le preguntó a la anciana, pero todavía lúcida mujer, qué fórmula mágica había usado para que esos chicos salieran de la villa y tuvieran éxito en la vida.
Los ojos de la maestra brillaron y sus labios esbozaron una agradable sonrisa. “En realidad es muy simple –dijo-. Quería mucho a esos chicos.”

Eric Butterworth

domingo, 9 de agosto de 2009

Los regalos de la amistad

OCHO REGALOS QUE NO CUESTAN

1.- El regalo de Escuchar.

Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Solo escuchar.

2.- El regalo del Cariño.

Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestran el cariño por tu familia y amigos.

3.- El regalo de la sonrisa.

Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dirá: "me gusta reír contigo"

4.- El regalo de las notas escritas.

Esto puede ser un simple "gracias por ayudarme", un detalle como estos puede ser recordado de por vida Y CAMBIARLA A UN TAL VEZ.

5.- El regalo de un cumplido.

Un simple y sincero "te ves genial de rojo", "has hecho un gran trabajo" o "fue una estupenda comida" puede hacer especial un día.

6.- El regalo del favor.

Todos los días procura hacer un favor.

7.- El regalo de la soledad.

Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Se sensible a aquellos días y da este regalo o solicítalo a los demás.

8.- El regalo de la disposición a la gratitud.

La forma mas fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como "Hola" y "Muchas Gracias".

Los amigos son raras joyas, que pueden hacerte enojar y sonreír, que poco a poco aprenden a escuchar, a alentarte y ellos siempre abrirán su corazón a nosotros.

Deseos negativos

Los deseos negativos

El discípulo le dice a su maestro:

—He pasado gran parte del día pensando cosas en las que no debía pensar, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer.

El maestro invitó al discípulo a dar un paseo por el bosque cercano a su casa. En el camino señaló una planta y le preguntó al discípulo si sabía qué era.

—Belladona —dijo el discípulo. —Puede ser mortal para quien coma sus hojas.

—Pero no puede matar a quien simplemente las contemple. De la misma forma, los deseos negativos no pueden causar ningún mal, si no te dejas seducir por ellos.

(Paulo Coelho)

Amistad


LO QUE ES UN VERDADERO AMIGO
Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo (dijo un soldado a su teniente.)
-Permiso denegado, replicó el oficial. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.
Haciendo caso omiso de la prohibición, el soldado salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.
- El oficial estaba furioso: Ya le dije yo que había muerto!!! Dígame... Merecía la pena ir allí para traer un cadáver?
  • Y el soldado moribundo respondió: - Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: "Estaba seguro que vendrías!"
  • UN AMIGO ES AQUEL QUE SE QUEDA CUANDO TODO EL MUNDO SE HA IDO.